“Pelos de punta”. Esa es la sensación que me queda tras recordar el Mundial de México 86, dónde argentina se proclamó campeona del mundo.
Diego Armando Maradona falleció
el pasado 25 de noviembre de 2020, y, pese a no verle jugar, ni ser argentino,
la noticia causó en mí una sensación extraña. Nunca podré entender lo que
Maradona significó y significa para los argentinos, pero quizá esa sensación
que me invadió el día de su muerte, me acercó un poco, a ese sentimiento.
¿Quién era Diego Armando
Maradona?
Nació un 30 de octubre de 1960, en Lanús, ciudad de la provincia de Buenos Aires (Argentina). Diego pertenecía a una familia humilde y numerosa siendo el quinto de ocho hermanos.
Inicios con la “pelota”
Comenzó a jugar a la “pelota”, como dicen los argentinos, en un “potrero” (espacio de tierra utilizado como cancha de fútbol) de Fiorito, conocido como “Las Siete Canchitas”.
Ingresó en las categorías inferiores de Argentinos Juniors en 1969 y debutó con el primer equipo en primera división el 20 de octubre de 1976, con tan sólo 16 años.
Un caño el día de su debut, y su
primer gol al mes siguiente, recordemos, con tan sólo 16 años, fueron su carta
de presentación en el fútbol profesional.
Con la camiseta de Argentinos Juniors logró un subcampeonato en el torneo “Metropolitano” además de conseguir el récord ser el máximo goleador del torneo en 5 ocasiones (1978,1979 y 1980).
Anotó su primer gol con la selección absoluta de argentina en el año 1979 frente a Escocia, siendo juvenil, y proclamándose ese mismo año campeón del Mundial Juvenil, venciendo 3-1 en la final a la Unión Soviética. Maradona fue elegido mejor jugador del torneo.
En el año 1981 ficha por Boca Juniors, equipo que abandonó al año siguiente cuando fichó por el FC Barcelona.
Ese mismo año, Maradona disputó en España (1982) su primer Mundial con Argentina, dónde cayó eliminada en segunda fase.
FC Barcelona
Lo cierto es que, pese a fichar
por uno de los mejores clubes del mundo, su paso por Barcelona no es muy
recordado. Dónde una hepatitis (4 meses de baja) y una grave lesión sufrida en
un partido de Liga frente al Athletic Club (3 meses de baja) le impidieron
demostrar su fútbol.
Algún destello dejó el “10” en
España. ¿Quién no ha visto su gol frente al Real Madrid en la final de la Copa
de la Liga de 1983?
Vida privada
Barcelona, supuso para Maradona
un antes y un después.
Su vida privada comenzó a ser muy cuestionada. Salidas nocturnas, droga y un entorno difícil (para muchos el causante de sus adicciones) supondrían el inicio de una vida de excesos.
Nápoles
Abandonó Barcelona en 1984,
fichando por un humilde y desconocido para muchos SSC Napoli. Equipo que la
temporada anterior a la llegada de Maradona, salvó la categoría en la Serie A
italiana por tan sólo 1 punto.
Esto, quizá, nos haga entender lo
que supuso la llegada del “10” a Nápoles.
La primera temporada en Nápoles
(1984 – 1985) consiguió el tercer puesto en la tabla de máximos goleadores. En
la temporada 85 – 86 clasificó al SCC Napoli para disputar la Copa de la UEFA.
Maradona empezaba a forjar su leyenda en la ciudad del Vesubio.
Mundial de México 1986
Si por algo se recuerda a
Maradona es por el Mundial que ganó en 1986 en México.
Maradona, partía hacia México con
equipo que nadie daba como favorito para el triunfo. Los malos resultados del
equipo en los partidos previos al Mundial daban pocas esperanzas.
Aún así, Argentina, con Maradona
a la cabeza superó la primera fase de grupos, debutando con victoria 3-1 contra
Corea del Sur, empatando 1-1 con Italia (vigentes campeones) en el segundo e
imponiéndose 2-0 a Bulgaria en el tercer y último partido.
Maradona, era el alma del equipo
en cada uno de los partidos.
Gracias a los archivos de vídeo
de la época, he podido comprobar la importancia que tenía Diego en aquel
equipo. Cada balón que pasaba por sus pies era sinónimo de peligro para el
equipo rival y de esperanza para su selección. Todos sus compañeros le
buscaban, porque sabían que algo podía pasar.
Diego tenía un guante en el pie y,
sobre todo, transmitía esa fe al equipo de que podían ganar a cualquier rival.
En octavos, vencieron a Uruguay
por 1-0 con gol de Valdano en el clásico del Río de la Plata. Inglaterra sería
el rival en cuartos de final.
El contexto socio – político de
la época, donde la “guerra de Las Malvinas” producida 4 años antes, seguía muy
presente, significaba algo más que un partido de fútbol para la sociedad
argentina, y así lo demostró su selección.
Diego consiguió en ese partido
los dos goles más famosos de la historia de los mundiales. La famosa “Mano de
Dios”, y su famosa carrera desde su propio campo, dejando rivales atrás, con el
balón pegado al pie junto con el relato del comentarista Víctor Hugo Morales,
le elevaron a ídolo nacional en Argentina.
Argentina vencería a Bélgica 2-0 en
semifinales con dos goles de Maradona y disputaría la final del Mundial frente
a Alemania.
Diego era todo para Argentina y Alemania era último paso para entrar en la historia. Y lo hizo. Argentina venció 3-2 y se proclamó campeona del mundo.
Vuelta a Nápoles
Maradona regresaría a Nápoles
para conquistar 5 títulos:
-
2 Scudettos
-
1 Copa de la Uefa
-
1 Copa de Italia
-
1 Supercopa de Italia
5 títulos en 7 temporadas de
Diego en Nápoles. Un equipo, que antes de su llegada, luchaba por no descender.
259 partidos jugados, 115 goles y
78 asistencias dejó Maradona en la ciudad italiana.
Mundial Italia 90
Argentina llegaba a Italia a
defender el título conseguido en México 86. Maradona llegaba como líder de la selección
e ídolo en Italia por sus triunfos en Nápoles.
Maradona, guiaba de nuevo a su
selección, disputando el mundial con un tobillo lesionado, pero siendo clave en
la victoria de Argentina sobre Brasil en octavos, dando el pase de gol a
Caniggia.
Italia y Argentina llegaron a semifinales, lo que situó a Diego en una posición difícil, eliminar a la selección anfitriona del país donde era un ídolo.
En esta coyuntura, la afición
italiana, se puso del lado de su selección, dejando de lado al ídolo de Nápoles.
Finalmente, Argentina derrotaría
a Italia en la tanda de penaltis, y Diego alcanzaría su segunda final de un
mundial. Alemania y Argentina repetirían
4 años después la final de México 86.
La afición italiana, dolida por
la eliminación de su selección, se manifestó en contra de Diego silbando el
himno argentino, algo que no sentó nada bien al “10” y les recriminó
insultándoles.
Alemania vencería 1-0 a Argentina
con un gol de penalti a 5 minutos del final.
Últimos años como jugador y
retirada
Tras el mundial de Italia 90,
regresaría a Nápoles donde dio positivo por cocaína en un control
antidopaje. Maradona iniciaba su caída.
La federación italiana le impuso
una sanción de 15 meses.
Tras este suceso, regresaría a
Argentina, dónde le arrestaron por posesión de drogas.
En 1992, tras la suspensión de 15
meses, fichaba por el Sevilla FC. Maradona ya estaba lejos del que fue.
En 1993 vuelve al fútbol argentino,
y firma por el Newell’s Old Boys dónde disputó 5 partidos oficiales.
En 1994, es expulsado del mundial
de EEUU por positivo en un control antidopaje. La FIFA le impuso una nueva
sanción de 15 meses. Años después, la WADA (World Anti – Doping Agency) aseguró
que la cantidad ingerida no debería haberse considerado dopaje.
Tras la sanción, vuelve a Boca
Juniors dónde se retira en 1997 a la edad de 37 años.
Repasando su trayectoria, puede
comprobarse lo importante que fue Maradona para la selección argentina, a la
que llevó a dos finales del mundial y conquistando una de ellas. También para el Nápoles, al que convirtió en
un equipo ganador.
Seguramente fueron muchos
factores externos al fútbol los que ayudaron a elevar la figura de Maradona a
algo más que un jugador de fútbol para los argentinos. Pero lo que es innegable
es que él, con sus hechos dentro del terreno de juego, demostró allá por dónde
pasó, que era el mejor.
Es cierto que sus actos sobre
todo al final de su carrera deportiva y última etapa de su vida no ayudaron a
considerarlo un ejemplo de deportista en la actualidad.
Pero ¿Qué sucedió para acabar de esa manera?
Es verdad que, debido a los
contextos dónde se desarrolló como jugador, millones de personas se vieron
reflejadas en él. En el Mundial ganado en el 86, Argentina venía de una guerra
con Inglaterra, a la que Maradona venció con dos goles. Y que los argentinos se
tomaron como una revancha.
En Italia, su fichaje por un
equipo como el Nápoles, humilde y sin aspiraciones de ganar títulos, causó un
fanatismo total por Maradona. Algo comprensible.
Pero ¿Le ayudó o le perjudicó
tanto elogio?
Personalmente, creo que le
perjudicó. El hecho de retirarse y no tener el control de aquello en lo que se
le consideraba el mejor, el balón, y la figura en la que se había convertido
para la sociedad, seguramente, le superó. El personaje, se comió a la persona.
A pesar de los numerosos
problemas de Diego con sus adicciones, en los que se le ha visto muy
perjudicado, organizaciones como la FIFA le han seguido utilizando como embajador
del fútbol, algo que tampoco le ha ayudado. En el mundial de 2018 celebrado en
Rusia, mostró una imagen muy deteriorada.
No era ejemplo de deportista en la actualidad. Pero tampoco puede mancharse todo lo que logró.
Gracias por tu fútbol, Diego.









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